miércoles, 18 de enero de 2012

Sueño

"Y al fin te beso,
 fugazmente...

...y me despierto,
con el aroma del sueño
en mis labios.

Tu recuerdo,
entre otras cosas,
me provoca el hambre
que no sacian tus besos
ilusorios...

Por ser ilusión, tú te pierdes
y yo, sin ilusión, me levanto
y muerdo, con dulzura
la mandarina
que, desde anoche
lleva en mi mesilla esperando...

Así esperan mis labios tu boca,
como espera mi boca aquel gajo
anaranjado como tus cabellos,
esperanzador como tus ojos...

Saboreo tu verdosa mirada
y atardece el gusto por besarte
en mi garganta,
y anochece el misterio por darte,
entre dientes, dulces caricias,
y amanece, de nuevo, mi boca besando
tus once labios de mandarina"


- Alberto Guerra

domingo, 8 de enero de 2012

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.


- Mario Benedetti

lunes, 2 de enero de 2012

El fin de los besos

La noticia es del 30 de noviembre del ya pasado año, pero yo me vengo a enterar hoy de que la tumba de Oscar Wilde ha sido "restaurada" de todos esos besos anónimos que la cubrían. Me siento afortunada de haber podido visitar el lugar antes de esto, porque aunque no sea partidaria de que la gente escriba sobre obras artísticas (en este caso me refiero a la escultura de Jacob Epstein) y  menos en un lugar como un cementerio, en el caso de Père Lachaise, donde descansan tantos artistas, al menos para mí es diferente.

Lo que ocurría en la tumba de Wilde no era vandalismo, sino aprecio, respeto y amor. Recuerdo haberme pasado alrededor de una hora buscando la tumba, y quedarme más rato aun leyendo los pasajes de Wilde que alguien había escrito, admirada de que tantas mujeres hubieran dejado allí sus besos eternos. Ya hablé de esto, de lo que sentí al estar allí, y realmente la noticia me ha puesto triste. Pero pienso que una urna de cristal no es suficiente para frenar todo lo que vive en ese lugar.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Somos flexibles

"Para aquellos que creen en Dios, la mayoría de las grandes preguntas están resueltas. Para aquellos de nosotros que no aceptamos la formula divina, las grandes respuestas no permanecen escritas sobre piedra. Somos flexibles. Nos ajustamos a las nuevas condiciones y descubrimientos. Somos flexibles. Yo soy mi propio dios. Estamos aquí para olvidar las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educacional. Estamos aquí para beber cerveza. Estamos aquí para acabar con la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir nuestras vidas tan bien que la muerte tiemble al llevársenos"

- Charles Bukowski

martes, 6 de diciembre de 2011

No te detengas

En estos días de inquietud, de incertidumbre, de no saber... basta con recordar. Recordar qué y quiénes somos, y sobre todo, de lo que somos capaces. No dejarse vencer por nadie, ni siquiera por el peor enemigo que también a veces somos nosotros mismos.


"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas..."

WALT WHITMAN

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Soneto XVII

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


- Pablo Neruda